Las MATEMÁTICAS:
Es una de las disciplinas que a los estudiantes les cuesta superar satisfactoriamente en todos los niveles, no por su complejidad sino porque considero que el estudiante le cuesta pensar, por tal razón empieza a ventilarla con mucha dificultad, marcándola muchas veces como imposible. Los chicos quieren las cosas fáciles, el pensamiento matemático es exigente, maneja muchos aspectos y mucha dedicación, porque ellas son los cimientos de la mayoría de las otras ciencias y de la tecnología.
Muchas de las dificultades académicas están encabezadas en casi toda la escuela por las actitudes relacionadas con las matemáticas, es por eso que nosotros debemos estar preparándonos día a día para lograr solucionarlas e ir mejorando las estrategias que nos han servido de mucha ayuda en los diferentes contextos que la hemos aplicado. En una de esas búsquedas por Internet encontré un ensayo sobre esto: Enseñar Matemática es una tarea muy complicada. A partir de la afirmación anterior es que muchos profesores han realizado profundas investigaciones sobre este tema. Los elementos básicos de la Matemática son lógica e intuición, análisis y construcción, generalidad y particularidad. El problema es como introducir estos conceptos en la didáctica de la matemática. La Matemática como otros saberes no vive sola, sino en instituciones. La Matemática escolar es el resultado de un proceso de transformaciones del saber matemático en el cual también está involucrado el docente. Las relaciones personales de los profesores con el saber, sus concepciones acerca de la enseñanza y el aprendizaje de la matemática, condicionan los entornos de aprendizaje que crean en su actividad profesional, además de las fuertes limitaciones que imprimen las instituciones a los docentes…La gran mayoría de los estudiantes piensan que la matemática escolar consiste en aprender a manejar procedimientos formales, alejados de la vida real, del descubrimiento y de la resolución de problemas. También afirman que el común de los estudiantes no puede acceder al aprendizaje de la matemática, y entonces, si la comprensión está más allá del alcance de personas comunes, se vuelven consumidores pasivos, aceptan y memorizan pero no intentan comprender por si mismos.[1]
El estudiante al encontrarse en la etapa de las operaciones racionales asume las matemáticas con mucha confusión, expresando errores y al tratar de integrarla con otros campos del saber pierde la noción central de las mismas, manifestando dificultades académicas que se materializan básicamente en el olvido de las nociones de las operaciones matemáticas básicas y en la comprensión para solucionar situaciones en donde tenga que hallar una respuesta exacta, esto acompañado de la mala forma de acoger el contexto en el cual se plantea dicha situación. También en cuanto a las percepciones que debe concretizar especialmente con la geometría y la estadística, le generan confusiones que al instante de plasmar en la libreta induce a contradicciones. En suma, existe, pues, además de los efectos "primarios" ligados a la ley de los centramientos relativos, un conjunto de actividades perceptivas de transportes, comparaciones a distancia, transposiciones, anticipaciones, etc., y las actividades que en general conducen atenuar los errores primarios, pueden provocar errores secundarios cuando ponen en relación a distancia elementos que crean un contraste, etc., es decir, provocan ilusiones que no se producirían sin el hecho de relacionar.[2]